Pràctiques improductives
Barcelona, 2022
Este proyecto nace de la necesidad de producir de forma constante y de la reflexión que surge en torno a ese impulso. El resultado es un posible acto absurdo basado en el trabajo repetitivo y continuado. Varias piezas conforman una misma práctica aparentemente improductiva, presentada en forma de instalación.
El periódico es un producto industrial que pierde inevitablemente su función original al cabo de veinticuatro horas. Del mismo modo, la información que contiene se vuelve repetitiva con el paso de los días y la noticia acaba transformándose en un contenido superficial, desprovisto de exclusividad y de relato. A partir de esta idea, utilizo el periódico como materia prima para someterlo a un proceso artesanal de reciclaje. Me convierto en la fábrica que adopta un método de trabajo capaz de alterar la reproducción de sus páginas. Con el paso del tiempo, un nuevo periódico se acumula sobre el anterior; ha perdido su singularidad y se ha transformado en un conjunto de hojas homogéneas y neutras que impiden leer la información que contenían, cuestionando así el valor de su contenido.
La acumulación de todas las portadas del periódico, desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2021, se convierte en un acto rutinario sin una finalidad clara. La importancia reside en el propio proceso de acumulación, impulsado por el deseo de producir algo en algún momento. Poco a poco, las portadas quedan obsoletas y terminan convirtiéndose en los restos de una información que, en su instante preciso, fue relevante. Juntas se consolidan en un único bloque: el escombro convertido en escombro.
La secuencia audiovisual refleja la inquietud de cuestionarse constantemente preguntas que no siempre encuentran una respuesta clara. El proceso mecánico y reiterativo. Escribir y reescribir. Escribir, borrar y volver a escribir. Cuestionarse una y otra vez.